Esta Sección de la Liga Iberoamericana de Astronomía tiene como objetivo fundamental: La divulgación de la Ciencia orientada a los Exoplanetas o planetas extrasolares. Vincular y organizar a los Observadores con este interés en particular. La difusión de las nuevas técnicas empleadas por los aficionados para la detección de Exoplanetas. El colectar los reportes de Observadores para futuros proyectos de investigación en colaboración con profesionales.

55 Cancri e

Con lava o sin ella, el exoplaneta 55 Cancri e probablemente tenga atmósfera

por Amelia Ortiz · Publicada 17 noviembre, 2017 ·
17/11/2017 de JPL / The Astronomical Journal


La supertierra 55 Cancri e, mostrada en esta ilustración de artista, probablemente posea una atmósfera más gruesa que la de la Tierra, aunque sus ingredientes podrían ser similares a los de la atmósfera de la Tierra. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Con el doble del tamaño de la Tierra, la supertierra 55 Cancri e se pensaba que posee flujos de lava en su superficie. El planeta se encuentra tan cerca de su estrella que tiene siempre la misma cara dirigida hacia ella, de modo que el planeta disfruta de hemisferios con días y noches permanentes. En base a un estudio de 2016 con datos del telescopio espacial Spitzer de NASA, los científicos especulaban que la lava fluiría libremente en lagos de la cara iluminada y se endurecería en la cara bajo la oscuridad perpetua. La lava de la cara diurna reflejaría la radiación de la estrella, contribuyendo a la temperatura global observada del planeta.

Ahora un análisis de mayor profundidad de los mismos datos de Spitzer ha descubierto que probablemente este planeta una atmósfera más gruesa que la atmósfera de la Tierra, pero cuyos ingredientes podrían ser similares. Los lagos de lava expuestos directamente al espacio en ausencia de atmósfera producirían zonas calientes locales con temperaturas altas, por lo que no son la mejor explicación de las observaciones con Spitzer. “Si hay lava en este planeta, es necesario que cubra la superficie por completo”, explica Renyu Hu (JPL). “Pero la lava estaría escondida a la vista por la atmósfera gruesa”.

Utilizando un modelo mejorado de cómo fluiría la energía por el planeta y sería radiada de regreso al espacio, los investigadores han encontrado que la cara nocturna del planeta no está tan fría como se pensaba. La cara “fría” es todavía bastante caliente para el estándar de la Tierra, con una temperatura promedio de entre 1300 y 1400 ºC, mientras que en la cara caliente tendría un valor promedio de 4200 ºC. La diferencia entre las caras caliente y fría debería de ser más extrema si no hubiese atmósfera.

Los investigadores afirman que la atmósfera de este misterioso planeta contendría nitrógeno, agua e incluso oxígeno – moléculas que se hallan en nuestra atmósfera también – pero con temperaturas mucho más altas por todas partes. La densidad del planeta es también parecida a la de la Tierra, lo que sugiere que también es rocoso. Pero el intenso calor de la estrella sería demasiado alto para mantener vida, y tampoco albergaría agua líquida.

[Fuente]

Anuncios

Un mundo templado

Descubierto el mundo templado más cercano orbitando una estrella tranquila

por Amelia Ortiz · Publicada 16 noviembre, 2017 ·
16/11/2017 de ESO / Astronomy & Astrophysics


Esta recreación artística muestra al planeta templado Ross 128 b, con su estrella enana roja anfitriona al fondo. Este planeta, que se encuentra a tan solo once años luz de la tierra, fue descubierto por un equipo que ha utilizado un instrumento único en su clase, el cazador de planetas HARPS de ESO. El nuevo mundo es ahora el segundo planeta templado más cercano tras Próxima b. También es el planeta más cercano descubierto que orbita a una estrella enana roja inactiva, lo cual puede aumentar las probabilidades de que se trate de un planeta que, potencialmente, pudiera albergar vida. Ross 128 b será un blanco perfecto para el ELT (Extremely Large Telescope) de ESO, que será capaz de buscar biomarcadores en su atmósfera. Crédito: ESO/M. Kornmesser.

Un planeta templado, del tamaño de la Tierra, ha sido descubierto a tan solo once años luz del Sistema Solar. El equipo que ha realizado el descubrimiento ha utilizado un instrumento único en su clase, el cazador de planetas HARPS de ESO. El nuevo mundo se ha designado como Ross 128 b y ahora es el segundo planeta templado más cercano tras Próxima b. También es el planeta más cercano descubierto que orbita a una estrella enana roja inactiva, lo cual puede aumentar las probabilidades de que se trate de un planeta que, potencialmente, pudiera albergar vida. Ross 128 b será un blanco perfecto para el ELT (Extremely Large Telescope) de ESO, que será capaz de buscar biomarcadores en su atmósfera.

El equipo que trabaja con el instrumento HARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher, buscador de planetas de alta precisión por velocidad radial) de ESO, instalado en el Observatorio La Silla, en Chile, ha descubierto que, alrededor de la estrella enana roja Ross 128, orbita un exoplaneta de baja masa cada 9,9 días. Se espera que este mundo del tamaño de la Tierra sea templado, con una temperatura superficial que también podría ser similar a la de la Tierra. Ross 128 es la estrella cercana “más tranquila” que alberga a un exoplaneta templado de este tipo.

Muchas estrellas enanas rojas, como Próxima Centauri, emiten llamaradas que, ocasionalmente, bañan de letal radiación ultravioleta y de rayos X a los planetas que las orbitan. Sin embargo, parece que Ross 128 es una estrella mucho más tranquila, de manera que sus planetas podrían ser la morada conocida más cercana para albergar vida.

Con los datos de HARPS, el equipo descubrió que Ross 128 b orbita 20 veces más cerca de su estrella que la distancia a la que la Tierra orbita del Sol. A pesar de la proximidad a su estrella, Ross 128 b recibe sólo 1,38 veces más radiación que la Tierra. Como resultado, se estima que la temperatura de equilibrio de Ross 128 b se encuentran entre -60 y 20° C, gracias a la naturaleza débil y fría de su pequeña estrella enana roja, que tiene poco más que la mitad de la temperatura superficial del Sol. Mientras que los científicos involucrados en este descubrimiento consideran que Ross 128 b parece ser un planeta templado, sigue habiendo incertidumbre en cuanto a si el planeta se encuentra dentro, fuera, o en el umbral de la zona habitable, donde puede existir agua líquida en la superficie de un planeta.

[Fuente]

Observan sombras moviéndose alrededor de una estrella que está formando planetas

por Amelia Ortiz · Publicada 13 noviembre, 2017 ·
13/11/2017 de Astronomie.nl / The Astrophysical Journal


Imágenes de la estrella HD 135344B y su disco tomadas en varios días. Utilizaron el instrumento SPHERE del telescopio VLT de la ESO. La estrella ha sido eliminada de las imágenes. Crédito: Tomas Stolker (University of Amsterdam).

Un equipo de astrónomos ha observado sombras moviéndose por un disco de polvo alrededor de una estrella. Durante varios días tomaron “fotos” de la estrella y su disco, utilizando el instrumento SPHERE del telescopio VLT instalado en Chile. Probablemente los procesos que tienen lugar en el disco interno arrojan sombras sobre el disco externo.

Los astrónomos observaron las sombras cerca de la estrella HD135344B. Se trata de una estrella joven que se halla a 450 años-luz de la Tierra. El disco de polvo que rodea a la estrella muestra unos brazos espirales asombrosos. Los investigadores sospechan que están causados por uno o más protoplanetas pesados que evolucionarán y se convertirán en mundos como Júpiter.

Los astrónomos observaron variaciones sutiles de brillo en el disco de polvo exterior. Presumen que se deben al gas y el polvo que giran rápidamente alrededor de la estrella. Los astrónomos aún no conocen qué proceso es el responsable del giro rápido del polvo. “Puede tratarse de vientos o remolinos o de choques entre pequeñas rocas”, explica Tomas Stolker (ETH).

[Fuente]

Un planeta “monstruo” cuestiona la teoría de formación planetaria

por Amelia Ortiz · Publicada 2 noviembre, 2017 ·
2/11/2017 de University of Warwick / Monthly Notices of the Royal Astronomical Society


Ilustración de artista del planeta NGTS-1b con su estrella vecina. Crédito: University of Warwick/Mark Garlick.

Un planeta gigante, cuya existencia se creía extremadamente poco probable, ha sido descubierto por una colaboración internacional de astrónomos. El inusual planeta, NGTS-1b es el planeta más grande comparado con el tamaños de su estrella compañera descubierto hasta la fecha.

NGTS-1b es un gigante de gas a 600 años-luz de distancia, del tamaño de Júpiter, que se encuentra en órbita alrededor de una estrella con radio y masa que son la mitad del radio y la masa de nuestro Sol. Su existencia pone en duda las teorías de formación de planetas que afirman que un planeta de este tamaño no puede ser formado por una estrella tan pequeña. Según estas teorías, las estrellas pequeñas pueden formar planetas pero no reúnen material suficiente como para formar planetas del tamaño de Júpiter.

El planeta es un júpiter caliente, por lo menos tan grande como el Júpiter de nuestro Sistema Solar, pero con un 20% menos de masa. Se halla muy cerca de su estrella, a sólo un 3% de la distancia entre la Tierra y el Sol, y completa una órbita alrededor de la estrella cada 2.6 días, es decir, un año en NGTS-1b dura dos días y medio. La temperatura en la superficie gaseosa del planeta es aproximadamente de 530°C, u 800 kelvin.

“El descubrimiento de NGTS-1b fue una completa sorpresa para nosotros, no se pensaba que existieran tales planetas masivos alrededor de estrellas tan pequeñas. Es el primer exoplaneta que hemos encontrado con nuestro nuevo instrumento NGTS y ya estamos cuestionando los conocimientos aceptados acerca de cómo se forman los planetas. Nuestro reto es ahora descubrir lo comunes que son este tipo de planetas en la Galaxia, y con el nuevo NGTS estamos bien preparados para conseguirlo”.

[Fuente]

Un tesoro pasado por alto: la primera evidencia de exoplanetas

por Amelia Ortiz · Publicada 2 noviembre, 2017 ·
2/11/2017 de JPL


Ilustración de artista de un exoplaneta y un disco de escombros en órbita alrededor de una enana blanca contaminada con elementos pesados. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Debajo de un elegante edificio de oficinas con tejado de tejas rojas de estilo español en Pasadena, tres almacenes viejo conservan más de un siglo de astronomía. Bajo las escaleras y a la derecha se ubica el sótano de las maravillas. Hay innumerables armarios y cajas de madera, desde el suelo hasta el techo, con placas fotográficas de telescopios, dibujos de manchas solares y otros registros. Un débil olor de amoníaco, que recuerda a película fotográfica antigua, llena el aire.

Los observatorios Carnegie guardan 250000 placas fotográficas tomadas en los observatorio de Monte Wilson, Palomar y Las Campanas, durante más de 100 años. En su apogeo, los telescopios de 60 y 100 pulgadas de Monte Wilson fueron los instrumentos más potentes de su tipo. Cada uno cambió indeleblemente el conocimiento de nuestro lugar en el cosmos. Pero estas maravillas tecnológicas se adelantaron a su tiempo, en un caso, captando señales de mundos lejanos que no serían identificados hasta un siglo más tarde.

La primera estrella enana blanca contaminada con elementos pesados en su atmósfera que se descubrió fue la estrella de van Maanen, descubierta por Adriaan van Maanen. Van Maanen encontró este objeto en 1917. Posteriormente, el astrónomo Walter Sydney Adams captó su espectro – su huella digital química – en una pequeña placa de cristal utilizando el telescopio de 60 pulgadas de Monte Wilson. Adams interpretó el espectro como perteneciente a una estrella de tipo F, presumiblemente basándose en la presencia e intensidad de las líneas de absorción de calcio y otros elementos pesados, con una temperatura algo más alta que la de nuestro Sol.

Actualmente los científicos están de acuerdo en que una estrella enana blanca solitaria con elementos pesados en su espectro probablemente esté rodeada por al menos un cinturón de escombros rocosos, restos de cuerpos que colisionaron violentamente y nunca formaron planetas – y, probablemente, por al menos un planeta grande.

Aunque la placa fotográfica del espectro de la estrella de van Maanen no llama la atención a primera vista, Jay Farihi (JPL) observó dos “muescas” en el espectro: dos líneas de absorción del mismo ion de calcio, señalando la presencia de elementos pesados en la fotosfera de la enana blanca, indicadores de que probablemente tenga por lo menos un exoplaneta.

[Fuente]

Un exoplaneta donde nieva protector solar

por Amelia Ortiz · Publicada 27 octubre, 2017 ·
27/10/2017 de Hubblesite / The Astronomical Journal


Esta ilustración muestra el abrasador planeta Kepler-13Ab, que se encuentra en órbita muy cerca de su estrella, Kepler-13A. Al fondo se ve la compañera binaria de la estrella, Kepler-13B, y la tercera miembro del sistema estelar múltiple, la enana naranja Kepler-13C. Crédito: NASA, ESA, y G. Bacon (STScI).

Un equipo de astrónomos ha descubierto un planeta abrasador en el que “nieva” protector solar. El problema es que la precipitación de protector solar (óxido de titanio) sólo se produce en la cara del planeta que se encuentra bajo una noche permanente. Los astrónomos sugieren que hay vientos potentes que transportan el óxido de titanio a la cara nocturna que está más fría, donde condensa en copos cristalinos, forma nubes y se precipita en forma de nieve. La fuerte gravedad superficial de Kepler-13Ab (seis veces mayor que la de Júpiter) atrae a la nieve de óxido de titanio bajándola desde la alta atmósfera y atrapándola en la baja atmósfera.

Los astrónomos no buscaban específicamente óxido de titanio. Habían observado que la atmósfera del planeta es más fría a grandes alturas, contrariamente a lo esperado. Esto condujo a los investigadores a concluir que una clase gaseosa de óxido de titanio que absorbe la luz, encontrada habitualmente en este tipo de planetas gigantes de gas muy cercanos a su estrella, había sido eliminada de la atmósfera de la cara diurna.

Sin el gas de óxido de titanio que absorbe la luz de la estrella en la cara diurna la temperatura atmosférica se hace más fría al crecer la altura. Normalmente, el óxido de titanio en las atmósferas de estos jupiteres calientes absorbe la luz de la estrella y la vuelve a emitir en forma de calor, haciendo que la atmósfera se encuentre más caliente al crecer la altura.

Se trata de la primera vez que los astrónomos detectan este proceso de precipitación, denominado “trampa fría”, en un exoplaneta.

[Fuente]

Formación de océanos de magma en exoplanetas

por Amelia Ortiz · Publicada 25 octubre, 2017 ·
25/10/2017 de Austrian Academy of Sciences / Nature Astronomy


Desarrollo de un océano de magma debido al calentamiento por inducción del manto del exoplaneta TRAPPIST-1c. Crédito: IWF/OeAW.

El calentamiento por inducción puede cambiar por completo la producción de energía de un exoplaneta e incluso fundir su interior. Un nuevo estudio explica cómo pueden formarse océanos de magma bajo la superficie de exoplanetas como resultado del calentamiento por inducción.

Cuando un material conductor está sumergido en un campo magnético variable se produce una corriente eléctrica en el interior de ese cuerpo por un proceso llamado inducción electromagnética. Si la corriente eléctrica es suficientemente fuerte, puede calentar el material a través del que fluye debido a su resistencia eléctrica. Este proceso, llamado calentamiento por inducción, es ampliamente utilizado en la industria para fundir materiales y en casa para cocinar utilizando placas de inducción.

Los astrónomos estudiaron estrellas de masa baja que muestran algunas características caóticas comparadas con nuestro Sol. Son mucho más pequeñas y menos brillantes que nuestra estrella. Algunas giran muy rápido y poseen campos magnéticos cientos de veces más potentes que el solar. Un buen ejemplo de estrella de masa baja es TRAPPIST-1, que alberga una familia de siete planetas rocosos cerca de ella, tres de los cuales pueden tener agua líquida en su superficie.

TRAPPIST-1 es una estrella con un potente campo magnético. Gira rápidamente, lo que hace que el campo magnético, que alcanza hasta las órbitas de los planetas, cambie también rápidamente. En estos casos se puede producir calentamiento por inducción en el interior de los planetas. Kristina Kislyakova (Austrian Academy of Sciences) y su equipo han calculado la energía producida en el interior de los planetas de TRAPPIST-1 debido al calentamiento por inducción. “Hemos demostrado que para algunos de los planetas el calentamiento es suficientemente intenso como para producir una actividad volcánica enorme o incluso conducir a la formación de un océano de magma bajo la superficie planetaria”.

[Fuente]