Esta Sección de la Liga Iberoamericana de Astronomía tiene como objetivo fundamental: La divulgación de la Ciencia orientada a los Exoplanetas o planetas extrasolares. Vincular y organizar a los Observadores con este interés en particular. La difusión de las nuevas técnicas empleadas por los aficionados para la detección de Exoplanetas. El colectar los reportes de Observadores para futuros proyectos de investigación en colaboración con profesionales.

Detectan 60 nuevos candidatos a planeta del tipo “júpiter caliente”

por Amelia Ortiz · Publicada 10 julio, 2017 ·
10/7/2017 de Yale

Este diagrama muestra un júpiter caliente en varias fases de su órbita. La cantidad de luz reflejada que se observa depende de la posición del planeta en su órbita y la inclinación de la órbita con respecto al observador. Fuente: Yale News.

Investigadores de Yale han identifica 60 jupiteres calientes, mundos altamente irradiados que resplandecen como brasas y que se encuentran en órbita alrededor de sólo un 1% de las estrellas similares al Sol. Los jupiteres calientes constituyen una clase de planetas gigantes gaseosos situados tan cerca de sus estrellas progenitoras que tardan menos de una semana en completar una órbita.

Ahora Sarah Millholland y Greg Laughlin han identificado 60 nuevos candidatos a planeta del tipo júpiter caliente vía una aplicación novedosa de técnicas de grandes datos. Utilizaron un algoritmo de aprendizaje computacional supervisado (un sofisticado programa de computadora que puede ser entrenado para reconocer patrones en datos y realizar predicciones) para detectar las diminutas variaciones en amplitud de la luz de la estrella observada como un reflejo en los planetas.

[Fuente]

Bajo presión: el despojo extremo de la atmósfera puede limitar la habitabilidad de los exoplanetas

por Amelia Ortiz · Publicada 3 julio, 2017 ·
3/7/2017 de Phys.org / The Astrophysical Journal

Ilustración de artista del planeta HD189733b donde se muestra cómo su atmósfera es arrebatada por la radiación de su estrella progenitora. Crédito: Ron Miller.

Modelos nuevos de erupciones estelares masivas revelan un factor más de complejidad extra a la hora de considerar si un exoplaneta puede ser habitable o no.

Las expulsiones de masa de la corona son explosiones enormes de plasma y campos magnéticos que se producen de manera rutinaria en el Sol y en otras estrellas. Son un factor fundamental en la llamada “meteorología espacial” y se sabe ya que pueden alterar satélites y otros equipos electrónicos en la Tierra. Además los científicos han demostrado que los efectos de la meteorología espacial pueden tener también un impacto significativo sobre la potencial habitabilidad de planetas que están en órbita alrededor de estrellas frías de poca masa, un objetivo popular en las búsquedas de exoplanetas tipo Tierra.

Tradicionalmente se considera que un exoplaneta es “habitable” si su órbita corresponde a una temperatura donde puede existir agua líquida. Las estrellas de poca masa son más frías y, por tanto, deberían de tener zonas habitables mucho más cercanas que en nuestro Sistema Solar, pero sus expulsiones de masa de la corona deberían de ser mucho más potentes debido a sus campos magnéticos intensificados.

Cuando la materia expulsada de la corona choca contra un planeta, comprime la magnetosfera, una burbuja magnética protectora que le sirve de escudo. En los casos extremos, la magnetosfera puede encogerse tanto que deja al descubierto la atmósfera del planeta, que puede ser barrida arrebatándola del planeta. Esto a su vez podría dejar la superficie planetaria y las posibles formas de vida en desarrollo expuestas a rayos X dañinos de la estrella cercana.

El resultado de los modelos utilizados por los investigadores revela ahora que un exoplaneta necesitaría disponer de un campo magnético entre decenas y varios miles de veces el de la Tierra para proteger su atmósfera de las expulsiones de materia de la corona de una estrella fría. Hasta cinco impactos al día podrían producirse en planetas cercanos a la zona de mayor exposición, disminuyendo hasta uno cada dos días para planetas con órbitas inclinadas.

[Fuente]

51 Eri b con nubes

Un exoplaneta parcialmente nublado

por Amelia Ortiz · Publicada 23 junio, 2017 ·
23/6/2017 de AAS NOVA / The Astronomical Journal

Imágenes de 51 Eri b (señalado con la flecha blanca) obtenidas en distintas bandas del infrarrojo cercano con el Gemini Planet Imager (GPI) (arriba) y el telescopio Keck (abajo). Crédito: Rajan et al. 2017 .

Obtener imágenes directas de exoplanetas sólo era posible en el caso de los planetas más brillantes en órbita alrededor de las estrellas más débiles, pero las mejoras en tecnología están haciendo que esta técnica sea cada vez más potente. En un estudio nuevo, las observaciones de imagen directa del exoplaneta Eridani b, similar a Júpiter, proporcionan datos prometedores acerca de su atmósfera.

Aunque las detecciones de tránsitos siguen siendo el mejor método para descubrir grandes cantidades de exoplanetas nuevos, las imágenes directas permiten una ventaja única: medir la luz del propio planeta, obteniendo, por ejemplo, el espectro de la atmósfera.

Así ha sido estudiado 51 Eri b, un exoplaneta situado aproximadamente a 100 años-luz de distancia. Un equipo de científicos dirigido por Abhijith Rajan (Arizona State University) ha obtenido observaciones en el infrarrojo cercano y, combinando los resultados con modelos teóricos del espectro de 51 Eri b, han llegado a la conclusión de que posee una atmósfera constituida en parte por jirones de nubes.

Además su luminosidad ha permitido a Rajan y sus colaboradores explorar cómo pudo formarse. Han demostrado que 51 Eri b es uno de los planetas de los que solo se tiene imagen directa que se ha formado creciendo lentamente por acumulación de material gaseoso sobre un núcleo sólido.

[Fuente]

Nueva misión PLATO

ESA: seleccionada la misión de ondas gravitacionales, sigue adelante la misión buscadora de planetas

por Amelia Ortiz · Publicada 22 junio, 2017 ·
22/6/2017 de ESA

La misión PLATO (PLAnetary Transits and Oscillations of stars) identificará y estudiará miles de sistemas exoplanetarios, poniendo énfasis en el descubrimiento y caracterización de planetas del tamaño de la Tierra y en supertierras. Crédito: ESA–C. Carreau.

El trío de satélites LISA para detectar ondas gravitacionales desde el espacio ha sido seleccionada como la tercera misión grande en el programa científico de la ESA, mientras que la misión buscadora de exoplanetas PLATO pasa a fase de desarrollo. Estos importantes hitos fueron decididos durante la reunión del comité de programas científicos de la ESA el pasado lunes, cuyo objetivo era asegurar la continuación del plan Visión Cósmica de la ESA para las próximas dos décadas.

El “universo gravitatorio” fue identificado en 2013 como tema de la tercera misión grande, LISA, que buscará las ondulaciones en el tejido del espacio-tiempo creadas por objetos celestes con gravedad muy potente, como las parejas de agujeros negros en fusión. Tras haber sido seleccionada, se inicia el diseño y estimación de costes de LISA. Luego será propuesta para ‘adopción’ antes de que comience la construcción. Su lanzamiento está previsto para 2034.

En la misma reunión PLATO (iniciales en inglés de Tránsitos Planetarios y Oscilaciones de estrellas) ha sido adoptada en el programa científico, después de su selección en febrero de 2014. Esto significa que puede pasar de proyecto a construcción.

Después de su lanzamiento en 2026, PLATO monitorizará miles de estrellas brillantes sobre una gran área del cielo en busca de caídas diminutas y regulares de brillo cuando sus planetas pasan por delante de ellas, bloqueando temporalmente una pequeña fracción de la luz estelar. La misión pondrá un énfasis particular en descubrir y caracterizar planetas del tamaño de la Tierra y supertierras en órbita alrededor de estrellas como el Sol en la zona habitable, la distancia a la estrella donde puede haber agua en la superficie de un planeta.

[Fuente]

NASA publica el catálogo de Kepler con cientos de candidatos nuevos a planetas

por Amelia Ortiz · Publicada 20 junio, 2017 ·
20/6/2017 de JPL

Esta ilustración de artista muestra un sistema planetario pequeñito, tan compacto que es más parecido a Júpiter y sus lunas que a una estrella con sus planetas, llamado KOI-961, descubierto en 2012. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

El equipo del telescopio espacial Kepler de NASA ha publicado un catalogo de candidatos a planetas que incluye 219 candidatos, 10 de los cuales tienen cerca del tamaño de la Tierra y están en órbita alrededor de su estrella en la zona habitable, que es el rango de distancias a la estrella donde el agua líquida puede almacenarse en la superficie de un planeta rocoso.

Se trata del catálogo más completo y detallado de candidatos a exoplanetas obtenido a partir de los cuatro primeros años de datos de Kepler. También es el catálogo final de las observaciones de la nave espacial en la zona del cielo de la constelación del Cisne.

Con la publicación de este catálogo, derivado de datos públicos disponibles en el Archivo de Exoplanetas de NASA, hay ahora 4034 candidatos a planetas identificados por Kepler. De ellos 2335 han sido confirmados como planetas. De los casi 50 candidatos de tamaño similar a la Tierra y que se hallan en zonas habitables detectados por Kepler, más de 30 han sido confirmados.

Además, resultados que han utilizado los datos de Kepler sugieren la existencia de dos grupos de diferente tamaño de planetas pequeños. Ambos resultados tienen implicaciones para la búsqueda de vida. El catálogo final de Kepler servirá como base para determinar la prevalencia y demografía de planetas en la galaxia, y el descubrimiento de dos poblaciones planetarias diferentes demuestra que la mitad de los planetas que conocemos en la galaxia no tienen superficie o se encuentran bajo una profunda y pesada atmósfera, un ambiente poco probable para albergar vida.

[Fuente]

Descubierta una nueva rama en el árbol familiar de los exoplanetas

por Amelia Ortiz · Publicada 20 junio, 2017 ·
20/6/2017 de Caltech / The Astronomical Journal

Esta ilustración muestra el árbol familiar de los exoplanetas. Los planetas nacen de discos de gas y polvo que giran llamados discos protoplanetarios. Los discos originan planetas gigantes como Júpiter así como planetas más pequeños, sobre todo con tamaños entre el de la Tierra y Neptuno. Un equipo de investigadores ha descubierto que los exoplanetas más pequeños están claramente divididos en dos grupos de tamaños: los planetas rocosos como la Tierra y las supertierras, y los minineptunos gaseosos. Crédito: NASA/Kepler/Caltech (T. Pyle).

Desde mediados de la década de 1990, cuando fue descubierto el primer planeta alrededor de una estrella parecida al Sol, los astrónomos han amasado lo que ahora es una gran colección de exoplanetas: casi 3500 han sido confirmados hasta la fecha. En un nuevo estudio dirigido por Caltech, los investigadores han clasificado estos planetas de modo muy parecido a cómo los biólogos identifican nuevas especies animales y con ello han aprendido que la mayoría de los exoplanetas encontrados caen en dos grupos claros de tamaños: los planetas rocosos como la Tierra y grandes minineptunos.

“Es una revisión importante en el árbol familiar de los planetas, análoga al descubrimiento de que los mamíferos y los lagartos son ramas distintas del árbol de la vida”, explica Andrew Howard (Caltech). En esencia, su investigación muestra que nuestra galaxia tiene una fuerte preferencia por dos tipos de planetas (dejando de lado los gigantes gaseosos): planetas rocosos de hasta 1.75 veces el tamaño de la Tierra y mundos minineptunos rodeados de gas, que tienen de 2 a 3.5 veces el tamaño de la Tierra (es decir, son algo más pequeños que Neptuno). Nuestra galaxia rara vez produce planetas con tamaños entre estos dos grupos.

“En el Sistema Solar no hay planetas con tamaños entre el de la Tierra y Neptuno”, explica Eirk Petigura (Caltech). “Una de las grandes sorpresas de Kepler es que casi todas las estrellas tienen por lo menos un planeta mayor que la Tierra pero menor que Neptuno. Realmente nos gustaría saber cómo son estos misteriosos planetas y por qué no tenemos de ellos en nuestro Sistema Solar”.

La causa de esta ausencia no está clara pero los científicos sugieren dos explicaciones posibles. La primera se basa en la idea de que a la naturaleza le gusta crear muchos planetas aproximadamente del tamaño de la Tierra. Algunos de esos planetas, por razones no bien conocidas, acaban adquiriendo suficiente gas como para “saltar el hueco” y convertirse en minineptunos gaseosos.

[Fuente]

Uniendo los puntos: ayuda a los astrónomos en una nueva búsqueda de planetas como la Tierra

por Amelia Ortiz · Publicada 20 junio, 2017 ·
20/6/2017 de Queen Mary University of London

Ilustración que muestra las tres estrellas cercanas al Sol alrededor de las cuales el equipo de investigadores dirigido por Guillem Angalda-Escudé buscará planetas similares a la Tierra. Fuente: Queen Mary University of London.

El año pasado un equipo internacional de astrónomos encabezado por el Dr. Guillem Anglada-Escudé (Queen Mary University of London) descubrió un planeta alrededor de la estrella más cercana a nuestro Sol, Proxima Centauri. Ahora los investigadores reanudan su búsqueda de planetas similares a la Tierra alrededor de estrellas cercanas y han lanzado una nueva iniciativa para poner en contacto directo al público con la investigación mientras ésta se desarrolla.

La campaña Puntos Rojos permitirá seguir a los astrónomos mientras éstos buscan planetas alrededor de algunas de nuestras vecinas estelares. Esta vez las estrellas a observar son Proxima Centauri, que los científicos piensan que puede tener por lo menos un planeta terrestre más en órbita a su alrededor; la estrella de Barnard, una enana roja a solo seis años-luz de distancia y Ross 154, otra enana roja a una distancia de casi 10 años-luz.

El Dr. Guillem Anglada-Escudé comenta: “La exploración de las estrellas más cercanas buscando planetas terrestres es intrínsecamente fascinante. Queremos aprovecharnos de eso para mostrar el modo en el que trabajamos en ciencia, demostrar la diferencia entre datos e interpretación e invitar a la gente a participar en el lento proceso de aprender algo nuevo durante el curso de casi 100 días de toma de datos. También esperamos recibir comentarios y ayuda de mentes inquisitivas que propongan métodos innovadores. Esto es también un experimento, después de todo. ¡Veremos qué pasa!”.

Los datos serán tomados con el instrumento HARPS instalado en el telescopio de 3.6m del Observatorio Europeo Austral (ESO) instalado en Chile y otros instrumentos de todo el mundo, durante aproximadamente 90 noches. Las observaciones fotométricas empezaron el 15 de junio y las observaciones espectrográficas empiezan el 21 de junio. La iniciativa Puntos Rojos (presentar ciencia real en tiempo real) permitirá al público y a la comunidad científica acceder directamente a los datos observacionales por lo menos de Proxima Centauri mientras esté en marcha la campaña.

[Fuente]