Esta Sección de la Liga Iberoamericana de Astronomía tiene como objetivo fundamental: La divulgación de la Ciencia orientada a los Exoplanetas o planetas extrasolares. Vincular y organizar a los Observadores con este interés en particular. La difusión de las nuevas técnicas empleadas por los aficionados para la detección de Exoplanetas. El colectar los reportes de Observadores para futuros proyectos de investigación en colaboración con profesionales.

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Moléculas de nitrógeno raras aportan pistas

Moléculas de nitrógeno raras aportan pistas sobre la composición de otros planetas habitables

por Amelia Ortiz · Publicada 12 diciembre, 2017 ·
12/12/2017 de UCLA / Science Advances


Un equipo de investigadores ha descubierto que la atmósfera de la Tierra contiene más cantidad de una molécula rara de nitrógeno de la que producen los procesos geoquímicos que tienen lugar cerca de la superficie de la Tierra. Cortesía de la tripulación de la Expedición 7 de la ISS, EOL, NASA.

Un equipo de astrónomos ha anunciado el descubrimiento de un “tira y afloja” a escala planetaria entre la vida, la Tierra profunda y la alta atmósfera, expresado en el nitrógeno atmosférico.

La atmósfera de la Tierra difiere de las atmósferas de la mayoría de los planetas rocosos y lunas de nuestro Sistema solar en que es rica en gas nitrógeno, N2; la atmósfera de la Tierra es gas nitrógeno en un 78 por ciento. Titán, la mayor luna de las más de 60 lunas de Saturno, es otro cuerpo de nuestro Sistema Solar con una atmósfera rica en nitrógeno parecida a la nuestra. Comparando con otros elementos clave de la vida (como oxígeno, hidrógeno y carbono) el nitrógeno molecular es muy estable. Dos átomos de nitrógeno se combinan para formar moléculas de N2 que permanecen en la atmósfera durante millones de años.

La mayor parte del nitrógeno tiene una masa atómica de 144. Menos de un uno por ciento del nitrógeno posee un electrón extra. Aunque este isótopo pesado, nitrógeno-15, es raro, las moléculas de N2 que contienen dos nitrógeno-15 (que los químicos designan como 15N15N) es la más rara de todas las moléculas de nitrógeno. Ahora un equipo de científicos ha medido la cantidad de 15N15N del aire, descubriendo que esta forma rara del gas nitrógeno es más abundante de lo que esperaban. La atmósfera de la Tierra contiene un 2 por ciento más de 15N15N de lo que puede ser explicado a partir de los procesos geoquímicos que se producen cerca de la superficie de la Tierra.

Parte del enriquecimiento es debido a bacterias productoras de N2. “Hay un cierto enriquecimiento en los experimentos biológicos, pero no lo suficiente para justificar lo que hemos encontrado en la atmósfera”, explica Laurence Yeung (Rice University). “De hecho, esto significa que el proceso que está causando el enriquecimiento atmosférico de 15N15N tiene que competir contra esta señal biológica. Están enzarzados en un tira y afloja”.

Edward Young (UCLA) explicó que el enriquecimiento de 15N15N en la atmósfera de la Tierra es una señal que es única de nuestro planeta. “Pero también nos da pistas sobre las señales que podríamos encontrar en otros planetas, especialmente si son capaces de albergar vida tal como la conocemos”.

[Fuente]

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Dos supertierras en K2-18

Dos supertierras alrededor de la estrella K2-18

por Amelia Ortiz · Publicada 11 diciembre, 2017 ·
11/12/2017 de Université de Montréal / Astronomy and Astrophysics


Ilustración de artista del planeta K2-18b, su estrella K2-18 y el segundo planeta K2-18c. Crédito: ALEX BOERSMA, WWW.ALEXBOERSMA.COM .

Una nueva investigación ha revelado, utilizando datos del Observatorio Europeo Austral (ESO) que un exoplaneta poco conocido llamado K2-18b podría ser una versión en grande de la Tierra. Además, el mismo grupo de investigadores ha descubierto que el planeta tiene un vecino.

Ambos planetas están en órbita alrededor de K2-18, una enana roja situada a unos 111 años-luz, en la constelación de Leo. Cuando el planeta K2-18b fue descubierto en 2015, se comprobó que estaba en órbita dentro de la zona habitable de la estrella, lo que le convertía en un candidato ideal para albergar agua líquida en la superficie, un elemento clave para la vida tal como la conocemos.

Con los datos de que disponen actualmente, los astrónomos no pueden especificar si el planeta está compuesto principalmente por roca con una pequeña atmósfera gaseosa (como la Tierra, pero mayor) o se trata de un planeta principalmente de agua con una gruesa capa de hielo por encima. El Telescopio Espacial James Webb, que será lanzado en 2019, permitirá estudiar la atmósfera y decidir esta cuestión.

Además, mientras examinaba los datos de K2-18b, Ryan Cloutier (Universidad de Montreal) descubrió la presencia de otro planeta en el sistema, K2-18c. Aunque se halla más cerca de la estrella y probablemente sea demasiado caliente para estar en la zona habitable, al igual que K2-18b parece ser una supertierra, lo que significa que posee una masa similar a la de nuestro planeta.

[Fuente]

Planetas gigantes gaseosos o …

Un nuevo giro en la resolución del misterio de los compañeros estelares

por Amelia Ortiz · Publicada 5 diciembre, 2017 ·
5/12/2017 de Caltech / Nature Astronomy


Imagen del compañero de masa planetaria VHS 1256-1257 b (abajo derecha) y de su estrella progenitora (centro). Crédito: Gauza, B. et al 2015, MNRAS, 452, 1677-1683.

Tomar una fotografía de un exoplaneta (un planeta en otro sistema solar) no es tarea fácil. La luz de la estrella progenitora del planeta supera con mucho la luz del propio planeta, lo que hace que éste sea difícil de ver. Aunque tomar la imagen de un pequeño planeta rocoso como la Tierra no es todavía posible, los investigadores han realizado avances tomando imágenes de unos 20 cuerpos planetarios gigantes. Estos objetos, conocidos como compañeros de masa planetaria, son más masivos que Júpiter, están en órbita lejos del resplandor de sus estrellas y son todavía suficientemente jóvenes para resplandecer aún con el calor de su formación, todo ello factores que los hacen más fáciles de fotografiar.

Pero queda una gran pregunta: ¿son estos compañeros de masa planetaria realmente planetas o se trata, en cambio, de estrellas “fallidas” llamadas enanas marrones? Las enanas marrones se forman del mismo modo que lo hacen las estrellas (por el colapso de nubes de gas) pero carecen de la masa necesaria para encenderse y brillar con luz estelar. Pueden encontrarse flotando en su propio espacio, o en órbita con otras enanas marrones o estrellas. Las enanas marrones más pequeñas son de tamaño parecido al de Júpiter y parecerían un planeta cuando estuviesen en órbita alrededor de una estrella.

Ahora investigadores de Caltech han atacado el misterio de un modo nuevo: han medido el ritmo de giro de tres de los compañeros de masa planetaria fotografiados y los han comparado com los ritmos de giro de enanas marrones pequeñas. Los resultados ofrecen pistas nuevas que apuntan al modo en que los compañeros pueden haberse formado.

“Las nuevas medidas de ritmos de giro sugieren que si estos cuerpos son planetas masivos situados lejos de sus estrellas, tienen propiedades que son muy similares a las de las enanas marrones más pequeñas”, comenta Heather Knutson (Caltech). Esto sugiere dos posibilidades. Una, que los compañeros de masa planetaria sean efectivamente enanas marrones. Otra, que los compañeros estudiados en esta investigación sean planetas recién formados tal como lo hacen los planetas, a partir de discos de material que giran alrededor de sus estrellas, pero que por razones todavía no comprendidas, los objetos acabaron con ritmos de giro parecidos a los de las enanas marrones. Los astrónomos planean estudios futuros de ritmos de giro para investigar mejor el asunto.

[Fuente]

Reducción en las zonas habitables

Reducen las posibilidades de que haya vida en exoplanetas de las llamadas zonas habitables

por Amelia Ortiz · Publicada 1 diciembre, 2017 ·
1/12/2017 de Princeton Plasma Physics Laboratory / The Astrophysical Journal Letters


Imagen de la luz estelar incidiendo sobre un exoplaneta. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Nuestra Vía Láctea está llena de exoplanetas, algunos con condiciones que podrían ser adecuadas para la vida extraterrestre. Tales mundos están en órbita alrededor de sus estrellas en las llamadas “zonas habitables”, regiones donde los planetas podrían albergar el agua líquida necesaria para la vida tal como la conocemos. Sin embargo, un equipo de investigadores dirigido por el físico espacial Chuanfei Dong (Princeton Plasma Physics Laboratory) ha arrojado dudas acerca del agua – y por tanto sobre la potencial habitabilidad – en exoplanetas en órbita alrededor de enanas rojas, las estrellas más comunes en la Vía Láctea.

Los científicos han desarrollado modelos que demuestran que el viento estelar (que arroja constantemente partículas con carga eléctrica al espacio) podría mermar severamente la atmósfera de estos planetas durante cientos de millones de años, haciéndolos incapaces de albergar vida en la superficie tal como la conocemos.

En la investigación han simulado el impacto fotoquímico de la luz estelar y la erosión electromagnética del viento estelar sobre la atmósfera de los exoplanetas. Estos efectos son dobles: los fotones de la luz estelar ionizan los átomos y moléculas de la atmósfera cargándolos eléctricamente, permitiendo así que la presión y fuerzas electromagnéticas del viento estelar los arrastren al espacio. Este proceso podría causar pérdidas atmosféricas severas que impedirían que el agua que se evapora en los exoplanetas llueva de nuevo, dejando que se seque la superficie del planeta.

Concretamente, en el planeta Proxima Centauri b, el modelo indica que alta presión del viento estelar haría que la atmósfera escapase e impediría que la atmósfera durara lo suficiente como para permitir la aparición de vida en la superficie tal como la conocemos.

[Fuente]

Una atmósfera sofocante sin agua

Un exoplaneta que tiene una atmósfera sofocante sin agua

por Amelia Ortiz · Publicada 30 noviembre, 2017 ·
30/11/2017 de JPL / The Astrophysical Journal Letters


Ilustración de artista del planeta WASP-18b junto a su estrella, WASP-18. Un equipo de científicos ha determinado que WASP-18b, un júpiter caliente situado a 325 años-luz de la Tierra, posee una estratosfera cargada de monóxido de carbono, pero carece de señales de agua. Crédito: NASA/GSFC.

Un equipo de científicos dirigido por NASA ha hallado pruebas de que el gran exoplaneta WASP-18b está envuelto en una sofocante atmósfera cargada de monóxido de carbono y vacía de agua. El descubrimiento se ha producido gracias a un nuevo análisis de observaciones realizadas por los telescopios espaciales Hubble y Spitzer.

La formación de una capa de estratosfera en la atmósfera de un planeta es atribuida a moléculas tipo “protector solar”, que absorben la radiación ultravioleta y visible procedente de la estrella y luego emiten esa energía en forma de calor. El nuevo estudio sugiere que el júpiter caliente WASP-18b, un planeta masivo que está en órbita muy cerca de su estrella, posee una composición inusual y la formación de este mundo podría haber sido bastante diferente de la de Júpiter y los gigantes de gas en otros sistemas planetarios.

A partir de la luz emitida por la atmósfera del planeta a longitudes infrarrojas, más allá de la región del visible, es posible identificar las marcas espectrales del agua y otras moléculas importantes. El análisis reveló el espectro peculiar de WASP-18b, que no se asemeja al de ningún exoplaneta examinado hasta la fecha.

Para producir las marcas espectrales observadas, la alta atmósfera de WASP-18b tendría que estar atiborrada de monóxido de carbono. Comparado con otros jupiteres calientes, la atmósfera de este planeta probablemente contenga 300 veces más “metales” (elementos más pesados que el hidrógeno y el helio). Esta metalicidad extremadamente alta indicaría que WASP-18b podría haber acumulado cantidades más grandes de hielos sólidos durante su formación que Júpiter, sugiriendo que puede haberse formado de manera diferente a la de otros jupiteres calientes.

[Fuente]

Los marcadores de vida de los exoplanateas cercanos

Los marcadores de vida en los exoplanetas más cercanos podrían estar escondidos en una trampa ecuatorial

por Amelia Ortiz · Publicada 30 noviembre, 2017 ·
30/11/2017 de Royal Astronomical Society / Monthly Notices of the Royal Astronomical Society


La atmósfera de la Tierra posee un “cinturón transportador” formado por flujos de aire que mueven el ozono desde las áreas de producción principal cerca del ecuador hacia los polos. Este mecanismo es importante en la creación de la capa de ozono global de la Tierra. Crédito: L. Carone / Departamento gráfico del MPIA.

Simulaciones nuevas muestran que la búsqueda de vida en otros planetas podría ser más difícil de lo que se ha asumido hasta ahora. El estudio indica que patrones de flujos de aire inusuales podrían esconder componentes atmosféricos a las observaciones con telescopios, lo que tendría consecuencias directas sobre la formulación de una estrategia óptima para la búsqueda de vida (productora de oxígeno) como bacterias o plantas en exoplanetas.

Las esperanzas actuales de detectar vida en planetas fuera de nuestro Sistema Solar se apoyan en el examen de la atmósfera del planeta y en identificar los componentes químicos que podrían ser producidos por seres vivos. El ozono (una variedad del oxígeno) es una de esas moléculas y se la considera como uno de los posibles marcadores que nos permitirían detectar vida en otro planeta lejano.

Pero ahora investigadores dirigidos por Ludmila Carone (Instituto Max Planck de Astronomía) han descubierto que estos marcadores podrían estar mejor escondidos de lo que se pensaba. Carone y su equipo estudiaron algunos de los exoplanetas más cercanos que tienen la posibilidad de ser como la Tierra: Proxima b, que se halla en órbita alrededor de la estrella más cercana a nuestro Sol, Proxima Centauri, y el más prometedor de la familia de planetas de TRAPPIST-1, TRAPPIST-1d.

Se trata de planetas que completan su órbita alrededor de la estrella en 25 días o menos y que como efecto secundario tienen un hemisferio dirigido permanentemente hacia la estrella y el otro siempre mirando en dirección contraria. Al crear modelos del flujo de aire en las atmósferas de esos planetas, Carone y sus colaboradores descubrieron que esta división inusual entre el día y la noche puede tener un efecto marcado en la distribución del ozono en la atmósfera: al menos en el caso de estos planetas, el flujo de aire principal podría ir desde los polos hacia el ecuador, atrapando de manera sistemática el ozono en la región ecuatorial.

“La ausencia de trazas de ozono en las observaciones futuras no tiene que ser necesariamente por la no presencia de oxígeno. Podría encontrarse en lugares diferentes a los sitios en que lo encontramos en la Tierra, o podría estar muy bien escondido”, comenta Carone.

[Fuente]

Planeta con una atmósfera sofocante sin agua

Un exoplaneta que tiene una atmósfera sofocante sin agua

por Amelia Ortiz · Publicada 30 noviembre, 2017 ·
30/11/2017 de JPL / The Astrophysical Journal Letters


Ilustración de artista del planeta WASP-18b junto a su estrella, WASP-18. Un equipo de científicos ha determinado que WASP-18b, un júpiter caliente situado a 325 años-luz de la Tierra, posee una estratosfera cargada de monóxido de carbono, pero carece de señales de agua. Crédito: NASA/GSFC.

Un equipo de científicos dirigido por NASA ha hallado pruebas de que el gran exoplaneta WASP-18b está envuelto en una sofocante atmósfera cargada de monóxido de carbono y vacía de agua. El descubrimiento se ha producido gracias a un nuevo análisis de observaciones realizadas por los telescopios espaciales Hubble y Spitzer.

La formación de una capa de estratosfera en la atmósfera de un planeta es atribuida a moléculas tipo “protector solar”, que absorben la radiación ultravioleta y visible procedente de la estrella y luego emiten esa energía en forma de calor. El nuevo estudio sugiere que el júpiter caliente WASP-18b, un planeta masivo que está en órbita muy cerca de su estrella, posee una composición inusual y la formación de este mundo podría haber sido bastante diferente de la de Júpiter y los gigantes de gas en otros sistemas planetarios.

A partir de la luz emitida por la atmósfera del planeta a longitudes infrarrojas, más allá de la región del visible, es posible identificar las marcas espectrales del agua y otras moléculas importantes. El análisis reveló el espectro peculiar de WASP-18b, que no se asemeja al de ningún exoplaneta examinado hasta la fecha.

Para producir las marcas espectrales observadas, la alta atmósfera de WASP-18b tendría que estar atiborrada de monóxido de carbono. Comparado con otros jupiteres calientes, la atmósfera de este planeta probablemente contenga 300 veces más “metales” (elementos más pesados que el hidrógeno y el helio). Esta metalicidad extremadamente alta indicaría que WASP-18b podría haber acumulado cantidades más grandes de hielos sólidos durante su formación que Júpiter, sugiriendo que puede haberse formado de manera diferente a la de otros jupiteres calientes.

[Fuente]